
hay tiempos para decir
y otros para callar
para solamente mirar hundidos en el asombro velando la soledad en voz baja
hay un vértigo que nos precede y se refleja más allá en el destello de las apariencias
todo parece ser humo y espejos
y no alcanzamos a vernos ni a saber quiénes somos
solo queda soñarse
como una sublimación de los realidades de la vida
donde se ocultan zonas crepusculares inquietantes
infinitos laberintos en los que la ilusión no hace más que esfumarse
el mundo es nada más que la respuesta inadvertida de nuestras deseos
que la noche sigilosa va deslizando en el crepúsculo
cuando sus vestigios de fuego encienden el aire de los días que van llegando
donde cada uno es solo un momento que cruza el destino
un desgarramiento que ha quebrado el tiempo
transcurrimos sin pausa
condenados a vivir como desconocidos
al lado de esa sombra que intenta revelarnos
una ausencia que no se deja ver
camuflada en la apariencia furtiva del tiempo
Enero 9 de 2026