
flota nuestra existencia entre espesuras de las que nada sabemos
contingencias inevitables de la Tierra misma
a veces nos sentimos delirios de un capricho
y tratamos de andar sin pensamientos habitando los límites como si fuera un destino
lejos de las quejas
o a pesar de ellas
sintiendo la plena conciencia de una fragilidad como parte esencial de lo que somos
un inconsciente puro deseo
lugar vacío que los dioses obsequiaron al pasar
sin la mínima intención de ocupar el lugar de la ausencia
ese gran misterio del insobornable sentido del mundo que se mantiene impenetrable
como tratar de alcanzar en la noche la dehiscencia del día
o querer llegar al final de un pensamiento
su abismo su nada
pero el hombre
errabundo del vacío
adivinó detrás del velo oscuro del mundo la invisibilidad de lo visible
y así despuntó el asombro
Enero 24 de 2026