
a veces las paredes se travisten sombras
los recuerdos y los muros blanc desnudos aprisionan los cuartos
los huéspedes de lo inhóspito se asilan en un reflejo vacío dentro de un pensamiento gastado
la inexistencia de las cosas se confunden entre palabras congeladas
signos abiertos y quebrados de algún verbo robado
ángeles y demonios surgen vacilantes en estado de hueco en un mundo hecho jirones
el ojo ilusionado se cuelga de constelaciones azarosas
una infinita nube blanca desvanecida de su vida busca estérilmente los caminos del aire en el espejo de un río bajo los puentes perforados de silencio
el tiempo que nos vive parece que se olvida que somos polvo cayendo
una finitud suspendida de la gravedad
Febrero 1 de 2026