
hay siempre un otro enredado entre las sombras del alma
quizá por eso uno se sienta testigo de actos y pasiones casi ajenos
formidable batalla interior que parece arrancarnos de nosotros mismos
en el sonido mudo de la noche
cuando se hacen añicos las historias
ese que anida en la la penumbra desconoce el secreto de lo que lo habita
no es temor tampoco cobardía
solo es un no saber qué hacer con su alma hambrienta insatisfecha
un hartazgo que le estalla en el anhelo de ser otro
y es en en los sueños donde se desatan los silencios y se abren los secretos
se atraviesan territorios imaginarios de polvo y ceniza en busca de una palabra perdida
que vive agazapada entre los poros del tiempo
un decir escondido tendido en la distancia que trata de alcanzarnos en su periplo infinito
de sombras azules y vestigios de fuego
pero a pesar de todo somos una sola experiencia de nosotros mismos
siempre apuntando al horizonte de lo que deseamos
en tanto la vida puja suspira y se abre paso a lo que más importa
esa pasión sin tregua que no espera nada mientras espera
Febrero11 de 2026