
hay caminos que conducen a las zonas más resquebrajadas de la vida
con una violencia que se da de bruces ante la cercanía de un sentido
aun transitorio y efímero
jirones de certezas de verdades como torbellinos vacíos
errancias sin resolver que arrastran sus cruces y sus sombras
se elevan plegarias por una realidad sin fisuras ni exabruptos
por una línea sin impertinencias
pero ¿no es el alba la que entra a robar la noche
y el tiempo la peripecia de una conjetura?
y acaso lo extraño lo incógnito l misterioso lo distante
¿no son la misma respiración que nos alcanza
en esa zona donde el entendimiento se pierde y el lenguaje opta por callar?
huéspedes obligados de una continua evanescencia
inadvertidos
trampean la insobornable precariedad del mundo
la vida la muerte el deseo la herida irrestañable
y también la confianza la poesía y el asombro
ahí en la libertad de su desamparo
Marzo 1 de 2026