
estar no estando
y saber que hay una vida secreta
y que la única manera de hallarla es correr tras el viento
hay un tiempo arrinconado en nuestra propia historia
una maraña de resonancias enredadas
donde los sueños se desperezan en un paisaje vacío
y alucinan un momento sustraído al aliento del mundo
una escena extraviada sostenida en su misterio
hiato impiadoso que urde la perplejidad de la existencia como una esperanza dilatada
ajetreo infinito de la obstinada entrega a una avidez inclaudicable
y nos quedamos mirando la noche del mundo
donde se hacen invisibles los rostros
donde relumbra la menesterosidad impune de voces replicantes que se consumen sin remedio entre calles sin salida
hay que dejar el camino
quedan territorios escarpados que atravesar bajo la niebla
Marzo 27 de 2026