
dejé un papel callado bajo mi luz de noche
era un paisaje claro de ausencia donde brillaban intensas unas pupilas que parecían descender desde un sueño creado por algún astro perdido en alta mar
allí donde cada peregrino solía perseguir su estrella
como a una palabra desvanecida en el aire
no sé por qué pensamos que cada creación se urde al amparo de la noche
será porque la abraza una línea de sombra
o porque va acompañada de la sugestión profunda de lo invisible que imaginamos
como esa emoción que a veces nos envuelve y no dejamos traslucir
el papel se fue consumiendo de a poco y el paisaje se pobló de palabras ardientes bailando entre las cenizas de unas letras que trataban inútilmente de atrapar lo evanescente de un lenguaje desgarrado
a través de líneas de fuga inadvertidas
recordé las hojas cuando caen sin ruido ni esfuerzo
ingrávidas como la lluvia cuando se espeja en el asfalto como un cielo estrellado
un pensamiento en movimiento haciéndose
cruzando ineludible un amanecer cargado de promesas
Abril 26 de 2026