
fue llegar al río y al azul turbulento de sus aguas como réplica de un cielo sin nubes
para sentirme transportada al contacto inocente con la existencia
donde es posible capturar el puro Azar
la ingenuidad de un devenir que nos arrasa salvaje sin permiso
que nos perturba nos sorprende y nos fascina por lo impredecible de su aparición
sí
sabemos que somos seres discontinuos
que vivimos y morimos en una peripecia incomprensible
enrevesada y oscura a veces
pero
aunque obstinados
seguimos con la nostalgia a cuestas de la continuidad perdida
con la obsesión de una persistencia que nos une al ser
con un ferviente deseo de volver a ese mundo antes del conocimiento
del saber
donde hay una otra noche
una oscuridad previa
esa raíz de lo abismal que nos está vedada y que desvela
somos la huella de lo imprevisto de lo acontecido
de ese tiempo puro
y del cruce incierto de rupturas y desvíos
el corolario de azares accidentales que escruta el complejo entramado de lo que somos y pensamos
una intriga de todo a espaldas de los hombres
Mayo 2 de 2026