
asomados a nosotros mismos encontramos la fragilidad
la soberanía que tiembla en el silencio
la que nos salva de la continuidad de esa realidad embaucadora que vivimos y nos abre a la desnudez
ese presentimiento de estar allí mismo presentes
cuando en medio del temor dejamos de pertenecernos
la noche parece ofrecernos su cobijo
y allí envueltos en su manto oscuro
creemos poder volver a releer nuestro pasado
y desatar el alma
sin embargo
le respondemos al mundo
inventando presentes de una realidad amable
que nos permita desmentir el brillo de la falsa claridad
vivimos la era del mundo perdido en lo real
y es por eso que le dimos la espalda a la fragilidad
a la desdicha
a asumir los vacíos que nos relacionan con nuestra incuestionable condición de ser humanos
la vida
barro y polvo bajo un manto de estrellas
Mayo 6 de 2026