
cuando los párpados caen
se borra el límite de lo visible
el mundo se vuelve una mera traducción de lo oscuro
una profundidad deshabitada para lo que vemos cuando no vemos
deshoras
tiempo intempestivo en que el Azar lo desbarata todo en nuestro territorio de ritos cotidianos
los días dejan su marca a la entrada de la noche
donde los sueños gestan un mundo subversivo para atravesar espejos
montañas que piensan
lunas que brincan
soles de colores
las imágenes saltan de sus marcos giran en remolinos inesperados y enfrentan la cobardía de las palabras
líneas de fuga para un soñador que ha dado con su planeta
no es fácil sostenerse en la tormenta cuando el mundo parece que termina
no somos dueños de nada solo
persistimos en el umbral de un tiempo que nos abre que nos parte
herederos de un sonido olvidado en la narración de nuestra propia historia
Mayo 21 de 2026