
momentos hay donde no nos encontramos
no de la misma manera que otros días que pasaron y que tan solo pudieron convencernos de la insistencia del tiempo
escurridizo inalcanzable
de la continuidad de su respirar
de su despliegue sin pausa
entre el instante breve que sentimos como un soplo en nuestro cuello
y el mismísimo asombro del enorme misterio de existir
cada uno es solo un fragmento
retazos que la casualidad arma y desarma a gusto
ardides de esta tirada de dados en la que participamos
escarbando el silencio en busca de la palabra no nacida
esa que puede ser cómplice del secreto de nuestra existencia
del misterio de lo que llamamos destino
donde la vida nace sigilosamente a ras de sí misma
allí donde habita la música embriagadora del verdadero nombre de las cosas
como un descaro de lo imprevisible
como un incesante asomarse a lo irreconocible
Junio 1 de 2026