
nadie vive en línea recta
damos vueltas y vueltas con unos ojos sin prisa en busca de proyectos inacabados
de sueños inconclusos
de dudas no resueltas
tinieblas interiores
esa cueva sombría del silencio
una deriva desordenada que desconocemos
habitada por el fuego de existir
por el sin-sentido del sufrimiento como un sacrificio individual
un asomarse sigiloso a oscuridades inevitables
insensata felicidad la que se respira frente al mar
cuando la luna y el sol caen a pleno sobre la tierra con toda la fuerza de su gravidez
a través de la levedad del aire
y allí me abro a contemplar el rito más soberbio y solemne de la comunión del mundo
una pasión íntima y anónima donde se oyen pasos que se dan con sigilo como de lejos
una latencia de lo posible más allá de toda contradicción donde acontece el pensamiento en su centro errante y fugitivo
hay una luz vacilante
la de la angustia que hace brillar el gramo de infinidad que atraviesa toda vida
por eso
un sueño incinerado por la angustia es un cometa luminoso
Junio 15 de 2026