
agazapados bajo el manto indiscernible de la experiencia
perdemos el lugar propio en el todo del mundo
hundiéndonos en una intimidad profunda que se abre hacia el vacío
mientras un hilo brillante se sostiene entre la noche y el día
la mirada desde los umbrales
intenta capturar el amanecer
la vida es energía
vibración
a partir de una ruptura los límites estallan y el lenguaje se desgarra tratando de hacer frente a la caricia helada del mundo
el final del tiempo es cada minuto de cada día acechanda la palabra que falta hasta el momento en que la apariencia acaba siendo la medida de todo orden
es intensidad destinada a poner en relación ambos extremos y donde cada uno pone su mirada hace el secreto de su vida
solo en el tiempo se conquista el tiempo
no un fantasma sino un extraño nómada
Junio 28 de 2026