
en una mañana como todas dibujada en la escarcha
quedé detenida por una mano tendida la palma hacia el cielo
el rostro refugiado en la humildad
una espera tan propia y ajena como un destino
un tiempo irrecuperable como el viento que susurra a veces en la espalda
un gesto que hace inclinar al mundo en la apariencia de la promesa
Pascal dijo que en las personas hay tanta miseria como resplandor
todo está enlazado en la urdimbre de la existencia
solo un gramo de polvo marca la diferencia
hay quien da
hay quien recibe
pero todo se va transmutando en el escenario de la vida
los roles giran en la contingencia y ya no se sabe quién será quién mañana
cuando el sol alumbró el ajetreo del día
sentí la abundancia del mundo como una ejecución
como el sentido desdichado de una necesidad que discrimina
como la eventualidad de lo arbitrario de una falla un mal cálculo y hasta un disparate sostenido en el vacío donde se escurre la vida
donde la justicia dejó olvidada la bandera de lo incalculable
fui solamente un testigo inútil de lo inmisericorde del mundo
de esa supuesta inmensidad que hemos reducido a nuestra medida
Agosto 7de 2025