
el deseo
ese esbozo sensible excrito en el cuerpo
una comunión con lo que se piensa irreemplazable
que se nos hace eterno
y del que no somos dueños sino rehenes
y aunque ufanos caminamos como si nada
la existencia se siente vulnerable
hay algo que nos parte
y nos resbalamos desprevenidos hacia otros desenlaces
desde donde nos llegan los ecos de una ausencia
la propia voz como si fuera extraña
y como si llevara en sí algo callado
una historia no contada
la triquiñuela de un tiempo fuera del tiempo donde cada cosa está enraizada desde siempre
intocada
lo que parece omitido hace ruido
esa parte intensa y olvidada de uno mismo
donde se cobijan astillas de un rompecabezas que no logramos completar
aunque la pretensión de explicar lo que somos es quizá una impostura
que narra una herida que no encuentra cicatriz
seguimos buscando falsos sentidos a lo que devinimos
el olvido de lo que realmente somos
Agosto 18 de 2025